Mafalda
En 1964, Quino, el genial humorista argentino, creó Mafalda. Se trata de una tira cómica que fue publican… en fin, no creo que sea necesario hablar de Mafalda. Todos la conocemos, todos nos hemos enamorado del incisivo humor que destilan sus páginas.
Lo bueno de Mafalda es lo bien delimitado que están todos y cada uno de sus personajes, un rasgo de la enorme pericia de Quino a la hora de plasmarlos en papel. Todos tienen algo con lo que nos identificamos. Personalmente, me siento muy afín a Felipe y su interminable angustia interior (¿qué hago que escribo en el blog en vez de estudiar?), o a Mafalda y su pesimismo ante la marcha del mundo, o a la bendita inocencia con la que cada uno de ellos se enfrentan a un mundo absurdo.
Sin embargo, mi personaje favorito es Miguelito. Todo un filósofo, y un gran personaje. Aunque muy inocente y bientencionado, es el que más suele dejar patente lo absurdo del mundo que los rodea. Sus comentarios, en principio inocuos, poseen bastante más profundidad de la que parece. Miguelito es un solipsista. Él es lo que da medida al mundo. Hay una tira en la que están tranquilamente sentados Mafalda y Miguelito. "Decime, Mafalda. ¿Antes de nacer nosotros existía realmente el mundo?", le pregunta a su amiga. "¡Mirá que sos tonto, Miguelito! ¡Claro que existía!", le responde ella inmediatamente, asombrada por la tontería que le acaba de preguntar. La contrarréplica de Miguelito, más meditada, es apabullante: "¿Y para qué?" Es verdad, ¿qué sentido tiene la vida para nosotros si no estamos en ella?
En otras ocasiones, Miguelito parece que sin leerlo jamás, interpreta como nadie la filosofía vital nietzcheniana:
En el clavo. El arrepentimiento por la mala conciencia… ¿para qué?
Un chico que tiene la medida y la visión perfectamente plegadas a sí mismo. En otra tira, Mafalda observa un cartel donde se prohíbe pisar el césped. "¡Qué manía! ¡Lo único que saben hacer es prohibir!" exclama indignada, mientras su amigo se acerca. "Decime, Miguelito ¿A vos no te indigna este cartel?". La respuesta de Miguelito es flemática y, de nuevo, contundente. "No, ¿qué me importa? Yo tengo mi propio pastito interior". Qué gran tipo Miguelito.


Yo soy del sur de Brasil, pero cuando estaba en la escuela, leia algunas buenas tiras de Mafalda (en portugués). Muchas personas en Brasil y creo que en mundo también conocen y disfrutan del humor de las tiras del grand Quino. Saludos a los que gustan de las tiras de Mafalda, sea en Argentina, Brasil o en mundo.
por Hugo Cassarotti — 17 September, 2009 @ 8:51 pm