Drutz

4 Octubre, 2007

Free Burma

Categoría: Sociedad - artdyl @ 8:43 pm

Normalmente pienso que adherirse a movimientos como este suele ser un velado ejercicio de narcisismo y autocomplacencia, ¡pero qué demonios! No haré mal a nadie. En cualquier caso, todos sabemos ya cuán hijos de puta son los de la Junta Militar. Lo que no se repite tanto es cuán hijos de puta son los gobiernos chino e indio, verdaderos pilares de esa panda de sinvergüenzas. Free Burma…

 

Free Burma!

 

17 Septiembre, 2007

La claudicación del demandante

Categoría: Sociedad, Personal - artdyl @ 10:49 pm

Como sucede con muchas personas, condición humana, varios son los frentes desde los que mi autoestima es atacada, especialmente dentro de lo que me tiene placenteramente acomodado. Buen parásito familiar ("hijo de papá", prefiero definirme) y buen consumidor, se me hace difícil congeniar pensamiento y actitud vital con mi realidad personal. Al menos, en estos campos. Tampoco es un problema tan grande para la autoestima: uno tiende a olvidar con demasiada facilidad que la vida siempre te enfrenta a paradojas y contradicciones de este calibre.

 Pero hay veces que la realidad te pega una bofetada de la que tardas al menos -como mínimo, y quizás eso es lo triste- unas horas en recuperarte. Mal asunto combinar la (expectante, ilusionada, anhelante) espera del flamante Nokia N70 que adquiriré a resultas de la portabilidad a Vodafone con la lectura de Non Olet. El autor de Non Olet, Rafael Sánchez Ferlosio, como siempre, demuestra que si no lo es, al menos presenta una candidatura muy sólida al puesto de "mejor mente viva en España". Pero esta vez me hace imbécil. Razonando con el libro, descubro que si me creía un consumidor, un maldito consumidor, pero aceptado interiormente, en realidad no soy un verdadero consumidor (definición que, proveniente del verbo, implicaría un sentido activo). Qué va. Un panoli, quizás. Más todavía.

Volvamos al Nokia N70 paso por paso, analizando mi compra. ¿Por qué cambiarme de móvil? Consumismo. Hay ofertas por portabilidad, y es una ocasión de hacerme con un móvil mejor. Vale, cambio de móvil, ¿pero por qué al Nokia N70? La explicación obvia es que con la portabilidad me resulta una opción barata (a fin de cuentas, tampoco es un móvil última tecnología, y la serie N de Nokia ya ha  sacado más y mejores productos). Pero de nuevo, ante todo el abanico desplegado, ¿por qué ese móvil en concreto?

 Fácil: escogí el Nokia N70 porque posee el SO Symbian. Quiero poder trastear con el móvil e instalarle aplicaciones, personalizarlo al máximo. Dentro de lo que me resultaría barato, en Vodafone era la única opción. ¿Decisión acertada? Aún no lo sé. ¿Me arrepentiré? No, tendré la conciencia tranquila: lo he meditado, y creo que era mi mejor opción. A fin de cuentas, creo que Symbian me va a venir muy bien.

Gracias a Symbian, el pequeño Pepito Grillo que me dejaba a las claras mi consumismo se acalló un poco. A fin de cuentas, consumo lo que quiero, según mis criterios. Si vivimos en una sociedad de consumo, justo es aceptarlo (sumergirnos en el fatum humano, maldito romántico), pero ser consecuente y aprender a escoger. Pero he aquí que Ferlosio resucita este incómodo y martilleante Pepito Grillo. Cuando creía consumir, descubro que he sido consumido. La raíz del problema viene de discernir de si soy un agente, o por el contrario soy un sujeto pasivo. Creía, tonto de mí, que imponiendo Symbian como punta de lanza, creaba mi demanda. Pero no: el consumidor, pobre panoli, pobre marioneta, no crea la demanda.

Alguien decidió que había que explorar un nuevo territorio y aumentar la demanda. Alguien me puso Symbian ahí, como una golosina, como la zanahoria del burro. Y sin pensarlo mucho, tonto de mi, me creé una nueva necesidad. Porque alguien me lo puso ahí.

Tonto, pobre hilado, no decidiste: te hicieron decidir. Engullido por la creciente sociedad de demanda. 

14 Junio, 2007

La cultura catalana

Categoría: Literatura, Sociedad, Estupidez humana, Filología, Historia - artdyl @ 1:08 pm

El conflicto nacionalista en Cataluña es algo que me entristece sobremanera. El nacionalismo catalán, en sus líneas, es algo que me parece alentado por el mayor de los egoísmos. Y paradójicamente, esta visión que puede considerarse negativa nace del amor que tengo por la cultura catalana. Aunque nací en Cáceres, viví mis cinco primeros añitos de vida en Gavá, junto a Barcelona, antes de mudarme a Cádiz. Si no basta para tener mis sentimientos catalanistas, los autores catalanes han sido, además, una parte importante dentro de mi formación, desde el divertido Santiago Rusiñol, hasta Quim Monzó, pasando por Jaime Gil de Biedma o los Goytisolo (sobre todo Juan y José Agustín, mientras estoy en camino de leer más atentamente a Luis). Especialmente en la segunda mitad del siglo XX y hasta ahora, la literatura catalana es de una calidad encomiable. Siendo español, amo Cataluña, su cultura, y el pan tumaca (aunque sobre todo en la variante andaluza, con los riquísimos molletes de Antequera).

Cuando los nacionalistas catalanes, cuya actual prosperidad fue favorecida por el desarrollo que el Régimen alentó en Cataluña como contraprestación por la opresión cultural sufrida, atacan a España y manifiestan firmente su voluntad de desmarcarse de lo español, siento que egoísticamente me están robando algo. Política y económicamente, pues Extremadura (mi tierra natal) sufrió la diferente administración de los recursos industriales del Régimen, dando como injusto resultado una atonomía más pobre y otra más rica. Pero sobre todo culturalmente: a fin de cuentas, la cultura catalana es parte de mi cultura y mi bagage particular, el de un español contento y orgulloso de serlo. Y hablando de egoísmos y robos, aún podría hablarse del Estatut y los Països Catalans…

 En fin, el nacionalismo catalán quiere robarme todo lo que la cultura catalana me ha dado, diciendo que es algo que no tiene nada que ver con España. Por todo esto, nunca estaré de acuerdo con la política del Institut Ramon Llull. Estos días se celebra la Feria del Libro de Franckfort, donde la invitada de honor es la cultura catalana. La polémica está servida, debido al conflicto entre escritores en lengua catalana y los que habitualmente lo hacen en castellano, con los que la política del Institut (exclusiva con le lengua) ha motivado que se borren de la lista de invitados. Gracias a ello, la representación estará mutilada. Ya no sólo tratan de dañar al resto de España, sino que además se tiran piedras a sí mismos por demostrar que son algo aparte.

Todos estos problemas derivan del intento de mostrar la absoluta separación entre dos entidades que, mal que les pese, están demasiado íntimamente interrelacionados: Cataluña y España. Es imposible hacer una separación sin desmembrarlos a ambos. La cultura española siempre ha bebido de la cultura catalana, y viceversa, salvo los habituales flipados de turno al estilo J.V. Foix, cuyos manifiestos literarios (y salvando su propia producción literaria) es un crimen que se enseñe en las escuelas teniendo en cuenta de que es el paradigma de cómo la ideología política contamina fatalmente la valoración literaria. 

Es lamentable. Los que siguen la órbita del Institut Ramon Llull, además de discriminar lo que no comulga con su catalanismo excluyente, realizan la sistemática apropiación de lo que no les pertenece, en la línea de los Països Catalans. Algo a lo que el nacionalismo catalán está acostumbrado. El autor que les da nombre, Ramon Llull, escribe en catalán, pero no era catalán, ni pertenece a la cultura catalana. Ramon Llull, el primer grande de la literatura en catalán, cuya lectura recomiendo al que esté dispuesto a sortear la dificultad de los más de siete siglos que lo alejan de la mentalidad moderna, era mallorquín y sirvió a Jaime I (de Aragón) y a Jaime II (de Mallorca), además de moverse también por París, el Norte de África o Pisa. No estuvo demasiado tiempo en los lugares donde campea el nacionalismo catalán. En las Baleares, para más inri, los partidos que apoyan la constitución de los Països Catalanes no llegan al uno por ciento de los sufragios. Así que los mallorquines, que se juzgan a sí mismos españoles (a pesar de todos los alemanes) tienen más derecho sobre Ramon Llull que esa panda de rateros. Encima, los otros dos grandes autores que dieron entidad a la lengua catalana tampoco les pertenecen: Ausiàs March era valenciano, de Gandía, es decir, español, y Jeanot Martorell (el del Tirant Lo Blanc) también era de Gandía, luego establecido en Valencia. Otro español de pura cepa. Porque el catalán también pertenece al acerbo cultural español en la misma manera que el castellano le pertenece a Cataluña (y con él, autores tan grandes como los que han dejado fuera de la lista en la Feria de Franckfurt). No es lo mismo literatura en catalán (lengua) que la literatura o cultura catalana (de Cataluña).

Es triste, pero me veo obligado a archivar esto en la categoría de "Estupidez Humana".

13 Junio, 2007

“La pobreza es bella”

Categoría: Religión, Sociedad, Estupidez humana - artdyl @ 11:07 pm

El camino de la santificación de Teresa de Calcuta está abierto. Un proceso que plantea dudas, pero que no me interesa demasiado. A fin de cuentas, la beatificación que tuvo lugar y la previsible santificación es el resultado de una reivindicación popular. Subirá a los altares junto con otra tanda de Santos cuya personalidad es de interés cero para el que no acepta la mortificación del cuerpo, el insensato martirio o demás "maravillas" de la fe católica.

Es de interés, sin embargo, analizar qué hizo la futura Santa Teresa de Calcuta para ganarse ese fervor popular. Toda la vida de Teresa, eso no cabe duda, se montó en torno a la caridad y el cuidado de los pobres. Algo, en principio, loable. Pero sólo en principio. En zonas desfavorecidas de África, latinoamérica o el continente asiático han sido legión los misioneros que han sacrificado su vida por mejorar las condiciones de vida de los nativos del tercer mundo. ¿Qué ha sucedido para que ellos sean sistemáticamente olvidados, mientras que Teresa de Calcuta disfrutó de una alucinante representación de personalidades políticas en su entierro? Quizás, en el hecho de que todos sacrificaron su vida, pero la monjita tiene una particularidad: que ella no utilizó ese sacrificio para cambiar (a bien) el entorno que le rodeaba.

 Por la red existen varias páginas que "descubren" las maldades de las Misioneras de la Caridad. Casas de atención al enfermo desprovistas de las más elementales normas de higiene, transformadas en hospitales para enseñar a bien morir, movimientos del dinero donado para su empleo en la lucha contra la pobreza que se desplaza a cuentas vaticanas, degradación personal de las nuevas novicias en las Misioneras de la Caridad… no voy a detener mi atención aquí. Una búsqueda por internet sencilla (os ahorraré los enlaces), descubre que los que alientan estas tesis sin, en su mayor parte, amantes de los OVNIS, los chupacabras y las ultrasecretas conspiraciones judeo-masónica-gubernamentales, si bien del otro lado hay teóricos algo mejor preparados, como el productor Christopher Hitchens, quien realizó el documental Hell’s Angel, en el que se desmonta sistemáticamente a la beata.

 No es por eso por lo que detesto a esta mujer. Es por el mensaje implícito que nos legó con su propia vida. Todo humano, a fin de cuentas, se guía por una ideología mejor o peor ordenada, a la cual plega sus actos. La de Santa Teresa podría resumirse en su conocida frase "la pobreza es bella", frase que, además de ser inmoral, en ella está provista de una gran hipocresía. Ciertamente, pese a la "belleza" de lo pobre, Teresa de Calcuta había admirado a bastante gente que de pobre no tenía ni un pelo. Recordemos a Duvalier, en Haití, o el caso más famoso de todos, el de su admirada princesa Lady Di (la admiración era mutua). Sobre el divorcio de esta última con Carlos de Inglaterra, la beata dijo que "está bien que termine, ninguno era feliz", frase criminal en tanto que meses antes se había desplazado personalmente a Irlanda, el único país donde permanecía la interdicción del divorcio y que celebraba un referéndum. Con unas palabras realmente duras, que no correspondían a la tierna monjita que parecía, criticó duramente a quien votara a favor del divorcio, pero las mayores críticas se las llevaron las mujeres favorables al sí. Básicamente, dijo que no había perdón posible para ellas, incluso aunque lo hicieran por maltrato sistemático del marido. A fin de cuentas, como ella decía "el sufrimiento y la enfermedad son regalos de Dios". ¿Os suenan este tipo de comportamientos? En mi país se llama hipocresía, e interesada además.

 Pero fuera de hipocresías, lo grave es que Teresa de Calcuta se movió en base a una moral realmente discutible. Se basa en la aceptación serena de la pobreza, en saber "portarla con dignidad", y sacar fuerzas de flaqueza para, aupados por la adversidad, recibir más intensamente a Jesús en nuestro seno. Podría sonar bonito, pero la idea de fondo es el inmovilismo más absoluto. Los problemas crónicos de pobreza que sufre el mundo es algo que necesita de acciones, y un enfermo necesita su vacuna y no un paño húmedo en la frente y la compañía hasta que llegue la hora de "morir bien", sin ningún esfuerzo por cambiar ese final irreversible. La misma gente que ha sacrificado su vida como Teresa de Calcuta, pero intentando cambiar lo que le reodeaba y que no acudieron a los mejores hospitales cuando caían enfermos (como Teresa, paradójicamente, sí hizo), no tuvieron un reconocimiento que merecían más. Si el mensaje de la beata Teresa caló tan hondo, fue por lo mucho que agradó a las grandes autoridades, las mismas que realmente coparon su entierro, el de la "monjita de los pobres". Si el tercer mundo acepta con serenidad su condición, los del primero pueden llenarse las manos con más facilidad.

Teresa de Calcuta es, en fin, una punta de lanza de la extraordinaria perversión que el catolicismo ha hecho del evangelio. Aupada en el mensaje de la pobreza de Jesús, pero firmemente sujeta en el ideario de la mortificación que en realidad era tan extraño al evangelio original y que sólo tiene su sentido dentro del catolicismo, olvidó uno de los mensajes más importantes: y es que al pobre no se le da un pescado: se le enseña a pescar.

 Y si hay quien piense que el hecho de sacrificar su vida ya salva a la mujercita, yo no soy de la misma opinión. Ella poseía una ferviente fe en la salvación de su alma y en la infinita bondad de sus acciones: su sacrificio no fue más que un acto de narcisismo, el convencimiento de que merece más que nadie recibir a Jesús en su seno por todo lo bueno que se hace. No creo que fuera caridad, sino egoísmo. Poder sentir que "soy muy buena". El torcido mensaje que legó, sus frecuentes vuelos en primera clase camino de los mejores hospitales, el cultivo de las altas personalidades, la mano de hierro con la que administró las Misioneras de la Caridad, muestran una mujer que, en última instancia, se movía por su propia satisfacción.

El mundo occidental recuerda con ternura a la monjita. Me consta que en Calcuta pasan tres pueblos de ella. 

1 Marzo, 2007

La “Primavera negra”, el día en que se silenció a la prensa

Categoría: Sociedad - artdyl @ 5:09 pm

   Es necesario conocer ciertas cosas. Por eso he decidido copiar íntegramente un post de una de mis bitácoras favoritas, Anfrix.

 

Hay una muy sabia frase que dice “El nivel de civilización de un estado puede ser juzgado en base a como éste trata a sus prisioneros” y si por esto nos guiamos desgraciadamente observamos que el régimen comunista cubano sigue en la edad de piedra.

No hay peor preso político que el periodista. Encarcelar a un periodista no es simplemente silenciar a un enemigo, sino que es más cercano a callar al pueblo, a quitarle a los ciudadanos la posibilidad de obtener esa “otra campana” de la realidad que es tan necesaria. Desafortunadamente los gobiernos comunistas nunca fueron muy partidarios de permitirle a los ciudadanos escuchar esa otra campana, y Cuba no es la excepción… Claro, después de todo no vaya a ser que abrán los ojos y comiencen a pensar por si mismos.

Todo comenzó en un oscuro día 18 del mes de Marzo del año 2003, cuando el régimen castrista decidió callar a 75 periodistas y escritores opositores. En una operación simultánea por toda la isla se capturó de manera violenta, ilegal y sin explicaciones a cientos de opositores. Entre los apresados de mayor importancia se encontraba Víctor Rolando Arroyo Carmona de la agencia UPECI (Unión de Periodistas y Escritores Cubanos Independientes) cuyo “crimen” consitió en hablar en contra de Castro y dirigir una biblioteca independiente en la que había “textos prohibidos”. “Crimen” que le costó una condena irrevocable de 26 años. Castro, quien aprovechó el revuelo de la invasión a Irak como cortina de humo, comisionó directamente a los agentes del Departamento de Seguridad del Estado -mejor conocida en la isla como “La KGB cubana”- con la tarea de realizar semejante acto de censura. Ordenadores, libros, apuntes, teléfonos y cualquier equipo útil a la tarea de redactar fue confiscado a la fuerza y en muchos casos los arrestos y las confiscaciones se realizaron golpeando a los familiares de las victimas. Tras pasar menos un mes del trágico 18 tuvo lugar una serie de “juicios” apresurados en los que ya se sabía de antemano el verdicto. De los apresados unos 75 recibieron condenas las cuales variaron de los 6 a los 30 años. Muchos, como es el caso de Arroyo Carmona, fueron torturados y golpeados una vez detenidos.

En unos pocos días se cumplirán 4 años de este horrible evento de censura realizada por la dictadura comunista cubana y aciagamente los periodistas, convertidos en presos políticos, en vez de estar redactando sus historias o notas aun permanecen encerrados a la fuerza en una oscura y fría celda de prisión mientras recibien todo tipo de golpes y malos tratos.

Enlaces relacionados
- Sitio oficial de Las Damas de Blanco -esposas y madres de presos políticos en Cuba las cuales marchan por su libertad-
- Lista de detenidos realizada por Reporteros sin Fronteras -contiene sumarios y lista varios de los abusos y condenas sufridas por los periodistas-
- El Gulag de castro -Atención! este enlace contiene imágenes fuertes ya que presenta imágenes de personas torturadas y golpeadas por el régimen-

 

26 Febrero, 2007

España y Guinea

Categoría: Sociedad, Estupidez humana, Historia - artdyl @ 6:33 pm

 

    En libro de notas, una de mis bitácoras preferidas, José Eburi Palé está llevando una serie de artículos de mucho interés. Se trata de un ejercicio de periodismo histórico, ciertamente subjetivo, pero realmente lúcido. El tema de estos artículos enmarca las relaciones entre Guinea Ecuatorial y España y la vergonzosa independencia del país africano (vergonzosa por el modo, evidentemente).

   En unos tiempos en los que la memoria histórica se ha convertido en una cantinela y un motivo de enfrentamiento entre las "dos Españas" (por lo visto, aún vivas), esta serie de artículos ejemplifica con perfección que es lo que yo entiendo por memoria histórica: nada más y nada menos que el conocimiento exacto de nuestra historia para, siguiendo la tradicional definición de la historia, poseer un arma que evite repetir los mismos errores. Evidentemente, Franco, además de un hijo de puta, fue un error español, lo que centra buena parte del contenido de esa memoria histórica. Pero no es lo único. La memoria histórica implica llevar la mirada igualmente hasta secciones menos mediáticas (lo mismo que el Vaticano es incapaz de hacer con su equivalente, la "caridad", hablando Ratzinger Z siempre sobre Oriente Medio, el proceso de "paz" más mediático de la actualidad, mientras África no pasa de ser "esos pobres negritos", sin denunciar los casos concretos, brutales, de los distintos conflictos). Por cuestiones de proximidad geográfica, muchos conocen la triste independencia del Sahara español, cobardemente abandonado por España, y que provocó que todavía hoy se encuentre sometido al infame gobierno marroquí del amigo de Juan Carlos I.

   Pero, ¿cuantos de vosotros conocéis el caso de Guinea? Tanta América Latina, Filipinas… ¿y cuando mostramos orgullosos la extensión de la lengua española no añadimos Guinea Ecuatorial? Se ve que es un país pequeño, sin importancia alguna. Lo cierto es que cuando España se apuntó a los procesos de independencia de las colonias africanas, no lo hizo de forma modélica, con unas consecuencias que colean aún hoy en día (recordemos, de nuevo, el caso del Sahara).

   No soy yo quien os lo debe explicar la cuestión guineana, sino Eburi Palé, cuyos artículos os recomiendo que os toméis la molestia de leer, pese a su extensión y número. Más que nada, porque merece saberse lo que ahí se cuenta. Os ofrezco los enlaces y una sucinta descripción del contenido.

   Los recuerdos de un gran tipo, Papá Boneke

    El artículo, impresionista, plantea la situación de Guinea Ecuatorial a grandes rasgos, además de enmarcar la historia de la independencia guineana en un contexto global.

   El petróleo que fue español: EEUU y nuestra huida de Guinea

   Análisis de los motivos "ocultos" de la aceleración del proceso independentista en Guinea. Se centra en la injusticia de ese proceso para el desarrollo social e infraestructural que, todo hay que decirlo, España había asentado admirablemente en el país guineano. Se explican además, los errores de ese abandono, donde España perdió mucho (trato preferencial con el tercer mayor país exportador de petróleo en África) y ganó nada (Gibraltar). En última instancia, el error fue moral.

   Memoria histórica de una deshonra. Febrero-Junio de 1968

   Análisis (al igual que los otros, valorativo), del rapidísimo proceso de independencia guineano. Una historia de ignorancia y desencuentros.

   Señores: el petróleo está servido

   Por un momento, dejemos de lamentar los errores del pasado (o al menos, apartemos momentáneamente el punto), para comentar cómo podemos repararlo. ¡Ah! Y estoy de acuerdo, Franco no fue el único demonio. Las culpas llegan hasta hoy y Zapatero.

   12 de Octubre de 1968: El deshonor en Guinea

   Análisis más pormenorizado del día en el que Guinea "alcanzó" su independencia. Las valoraciones del autor no se quedan ahí, sino que llegan hasta la política actual.

   Francisco Macías Nguema Mbasogo, primer presidente de Guinea Ecuatorial

   Análisis del vencedor de las primeras elecciones libres convocadas, ¡oh ironía!, por el régimen franquista en 1968. ¿El personaje? Un hijo de mala madre, pero no toda la culpa es suya, como podremos comprobar. Que en África abunden los régimenes dictatoriales es, en su globalidad, el resultado de las potencias occidentales.

   12 de Octubre de 1968: el día después

   Análisis de los primeros pasos de Macías y el rápido abandono de España.

   Otoño de 1968: nuestra anti-diplomacia en África

   Último de los artículos, por el momento, saca a la luz las nulidades de la política exterior española tras conceder la independencia a Guinea. Entre la incapacidad diplomática española y los delirios de Macías, se analiza la triste involución guineana.

   Estaré al tanto de la aparición de nuevos artículos, y probablemente colgaré el enlace en Drutz. Espero que hayáis seguido con interés los artículos pues, repito, merecen la pena.

   Actualización: Investigando más por internet, descubro la web del gobierno guineano en el exilio, al modo español durante Franco. Directamente enfrentado a Obiang Nguema (sobrino de Macías, alcanzó el poder el 3 de Agosto de 1979 a través de un golpe de estado contra su tío, empeorando aún más la tiranía dictatorial en el país). Os dejo el enlace por si queréis curiosear más en el asunto.

 

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