Últimamente ando meditando la opción de incluirme en el culto de alguna de las religiones imperantes. Me he dado cuenta de que el ateo, a ojos de la mayoría del mundo, es la más grande escoria que jamás ha pisado la tierra. Por lo que oigo, el ateo es deleznable, amoral, torticero, insolidario… ¡y para colmo creyente! La lógica viene a decir que si tú no crees en un dios, entonces estás teniendo una creencia. Parece ser, en definitiva, que el ateísmo no es cool.
Oh, y a mi que me gusta tanto ser cool…
Así que me he decidido. A partir de ahora, voy a ser seguidor de algunas de las religiones que pueblan el planeta. El problema llega a la hora de decidirme: son tantas, y tan parecidas, las religiones que pueblan el orbe… No es fácil. Por eso, para ordenarme un poco, y ayudarme a decidirme, he creado una pequeña lista, más o menos exhaustiva, buscando encontrar los puntos fuertes y los puntos débiles de cada religión, de modo que pueda ordenar un poco en la cabeza todos los pros y los contras que me conduzcan a una muy meditada y (espero) acertada opción. Pero antes que nada, he de advertir que sólo opto por religiones de tipo teísta, concretamente, la monoteísta. Las religiones politeístas, convenzámonos, están un poco pasadas de moda. Y además, tienen desventajas: ¿quién me garantiza que si opto por Atenea, no estará el cabrón de Poseidón a la espera de joderme cada vez que pise el mar, como le pasó a Ulises? Además, sería muy aburrido: si me hago seguidor, por poner otro ejemplo, de Melkart, cuyo templo me pilla cerca aquí en Cádiz, puedo pasarme una noche entera discutiendo con alguien que afirme que su nombre es Hércules, y no seríamos capaces de llegar a ningún puerto. Desesperante. El Dios monoteísta, por el contrario, mola. Si elijo bien, me manda al cielo por creer en el y se carga a la turba de infieles que malescogen. ¿Se puede ser más cool que cabalgando a lomos del caballo ganador? También descarto religiones de tipo sintoísta, lo cual también tiene su explicación: salvo que aparezcan nuevos espíritus, el del edificio de tal, el del intenné, el del bar de striptease… poca utilidad tiene creer en el espíritu del río que piso una vez al año, o de la montaña que ni me molesto en escalar, o del ciervo que no veo ni en una montería. Bah, a la basura. En cuanto a las más "meditables", por llamar de alguna manera al confucianismo, el budismo, o la preparación de artimañas para llevar a las chicas a la cama, también lo descarto por pereza. Lo quiero todo hecho. No quiero ser un buen budista, y terminar reencarnándome en un gato, necesitando todavía de más reencarnaciones para llegar al nirvana. Quiero el cielo, y lo quiero ya. Ah, y santerías y demás religiones de más diversa índole también son descartadas. Como digo, quiero un único dios molón. Y punto pelota.
Como hay mucho religioso por ahí, la clasificación la hago en orden alfabético. De modo que no se hieran suceptibilidades.
1 - Cristianismo:
El cristianismo es, con casi dos milenios a cuestas, una de las religiones con más difusión que hay. Es divertido, porque un tipo con un disfraz curioso se planta en lo alto y lee el libro sagrado, para terminar ofreciendo un cacho de pan (o algo parecido), y te explica que con ese pedazo te estás comiendo al jefe, un judío que murió para salvarnos a todos. Esto último no me pregunten porqué o cómo, porque dicen que es el misterio de la salvación, y se quedan tan panchos. Tiene, además, una gran cantidad de corrientes, por lo que se sirve muy a la carta y al gusto de todos.
Catolicismo: Consiste en aceptar la autoridad moral de un viejo que se dice descendiente de Pedro. Al contrario de como sucede en los reyes, este cargo, pese a ser vitalicio, no se transmite de padres a hijos: todos los Santos Padres fueron castos y jamás dejaron descendencia. Sin embargo, son descendientes en la misma manera que el jefe, que según dicen fue concebido de madre virgen, es descendiente del gran rey hebreo David por su padre putativo. Vamos, que lo de la descendencia es algo con guasa. Y eso es un punto a favor: los católicos son chistosos y graciosos. Así que 1) Ventajas: tienen su punto gracioso, y al haber sido bautizado cuando aún no se me empinaba, ya soy miembro del club de facto. 2) Desventajas: si me entra la vocación, se acabó el sexo.
Evangelismo: Aunque dicen que hay corrientes menos abrasivas, consiste en creer a pies juntillas la Biblia. Es decir, el mundo fue creado hace unos 6.000 o 10.000 años, tal y como explica el Génesis, los dinosaurios convivieron con el hombre, hubo un diluvio, y los maricones y demás escoria merecen la muerte que tuvieron Sodoma y Gomorra. 1) ventajas: son el futuro, y desde los EEUU van a controlar política y económicamente el mundo. 2) Desventajas: son, junto con los mormones los que tienen el cerebro más infrautilizado. Lo que bien pensado, puede hasta ser una ventaja.
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días: Tienen, de largo, el nombre más molón de todos, también conocidos como mormones (y a mí me encantaban de pequeño los mirmidones de Aquiles). Los mormones van con traje y corbata de casa en casa, dando la buena nueva y difundiendo por el mundo el mensaje de que Jesús te ama. Tienen, además, la rara habilidad o poder de pegarse cada mañana una sonrisa radiante en la cara. Puedes escupirle, que la sonrisa no se va. ¡Increíble! 1) Ventajas: Puede ser que te toque para difundir la palabra una tía de muy buen ver como compañera. 2) Desventajas: Puede tocarte para difundir la palabra un adefesio como compañera.
Protestantismo: Todavía no me quedó claro si el protestantismo surgió porque Lutero, siguiendo una corriente que nacia de Erasmo, pretendía humanizar un catolicismo demasiado aristocrático e irreal, o si existe por obra y gracia de un rey como Enrique VIII que poseía un hambre voraz por las esposas. En cualquier caso, hoy en día la mayor diferencia que tiene con el catolicismo es que los curas pueden esparcir su semilla por el mundo. Al menos, de forma abierta. 1) Ventajas: puedes vacilar a los amigos católicos explicándoles que en el siglo XVI ellos eran los malos. 2) Desventajas: probablemente, si eres protestante, hables inglés y digas faggot con voz amariconada.
2 - Islamismo: Consiste en afirmar, sin ningún atisbo de duda, que Alláh es Dios, y Mahoma su profeta. El que no transija, se convierte en un buen candidato a estrenar la gasolina y una buena cerilla. Tienen el asombroso poder de ir a la montaña si la montaña no viene a ellos. Y otra cosa destacable es el hecho de que no existe una autoridad última, sino que cada cual sigue a uno u a otro, lo que eventualmente permite la posibilidad de que uno interprete la ley a su manera. Si yo lo consiguiera, significaría que podría prometer (y prometerme) un cielo con una virgen por noche para desflorar. Impresionante y maravilloso. 1) Ventajas: Autorización plena para abandonarme a la misantropía y hacer del mundo real un Doom de infieles. No hará falta juegos de ordenador para entretenerme haciendo saltar vísceras. 2) Desventajas: Necesitaría unas gafas con visión de rayos x para estar seguro de que me caso con una tía buena. Es imposible saberlo con seguridad por culpa del burka. Pero pensándolo bien, en realidad, puedo casarme cien veces, con lo que por estadística terminaría dando con alguna Elsa Pataky, o más de una. Luego acuso al resto de adulterio, las lapidan, y me quedo con las que me interesan.
3 - Judaísmo: Como los islamistas, ser judío tiene que ser como estar en un juego de ordenador, sólo que ahora de estrategia por turnos en vez de un kill’em all, con el mapa de Oriente Medio, siendo el objetivo conquistar, esclavizar y oprimir Palestinos, aunque a veces sean desesperantes los conatos de rebelión del enemigo. El Dios hebreo, además, mola, puesto que al igual que los Dioses de la antigua Grecia, es celoso, cabrón, iracundo, a veces chistosos (recordad a Abraham y su hijo Isaac), y tiene una mala leche impresionante. Lo único malo, que la lascivia no está entre sus características, al contrario que en sus homólogos helénicos. 1) Ventajas: Pertencer al pueblo elegido. A la créme de la créme. 2) Desventajas: Te cortan un cacho de polla.
4 - Pastafarismo: La religión del Monstruo del Espagueti Volador trata de expandir el tallarinesco apéndice por todo el mundo. Tienen, de largo, al mejor profeta y sus discípulos: el capitán Mosey y el resto de piratas y corsarios. Es una religión reciente, por lo que se prevee que está en crecimiento, y es una de las religiones más libres y condescendientes: en vez de los Diez Mandamientos tiene los Ocho Preferiría que No. En el cielo hay volcanes de cervezas hasta donde alcanza la vista, además de una fábrica de bailarinas de strip tease, mientras en el infierno también están los volcanes de cerveza (pero rancia) y la fábrica de bailarinas (pero estas tienen enfermedades venéreas) 1) Ventajas: Puedes comerte al jefe y, esta vez sí, es realmente sabroso. 2) Desventajas: No queda claro si adoraría al MEV (Monstruo del Espagueti Volador) o al FSM (Flying Spaguetti Monster).
5 - Unicornio Rosa Invisble: Tiene la particularidad de ser una religión que se fundamenta tanto en la fe como en la lógica. Para entenderlo, basta con ver cómo el creyente de esta religión sabe, por fe, que la Unicornio es Rosa. Pero, por lógica, también sabe que como no se ve, la Unicornio es Invisible. De todas las religiones mentadas, tiene la base teológica más sólida de todas. Es imposible demostrar que la Unicornio Rosa no extiste. Y su eslógan, aunque en inglés, mola: "Blessed Be Her Holy Hooves, Peace Be Unto Her, or May Her Hooves Never Be Shod". 1) Ventajas: El número importante de la Unicornio Rosa es el 42. Como todo el mundo sabe si unes los dígitos del año en que ella se creó (1+9+9+4) se obtiene 23. Si se añaden 4 (por Sus Cascos), se añaden 2 (por Sus Orejas), se añaden 2 (por Sus Ojos), se añade 1 (por Su Cuerno), se añade 1 (por Su Cola) y luego se añaden 9, el resultado es 42. Y 42 es la respuesta al sentido de la vida, como ya mostraran los Monty Phyton. 2) Desventajas: Demasiado rosa podría confundir mis inclinaciones sexuales.